viernes 23 de septiembre de 2011

OTRA HISTORIA DE AMOR


Ayer me han dicho que te vieron
que preguntaste por mí, que fui tu gran amor,
...ironías del tiempo que regresa;
¿ahora para qué saberlo cuando el olvido es el vencedor?
¿de qué me sirve saber que me recuerdas,
si ya no vivo más en tu corazón?
Ya no se puede desandar lo andado,
aunque tiemblen mis labios al nombrarte,
y mis ojos se nublen de tristeza
no se puede remover la tumba del pasado.

Llamarte... ¿para qué? ¿qué nos diríamos?
revivir inútilmente los viejos tiempos;
un día nos perdimos los dos,
tú te quedaste quizá esperándome
y yo perdí el camino de regreso a ti.
Hoy somos dos almas extraviadas
que siguen amándose, añorándose,
pero es tarde amor, para volver
no sabría encontrarte ni como mirarte a los ojos.

Muchos años pasaron, una eternidad...
yo junté frustraciones y fracasos,
que podría ofrecerte, dime, ¿qué?
un corazón roto, veinte años más viejo;
te llevo conmigo sí, no podría mentirte,
allí...tan oculto dentro de mí...
donde nadie manche ni profane tu recuerdo;
ahí estás tú con tus mismos defectos,
con tu forma de hacerme reír,
haciéndome tuya de mil maneras diferentes,

Hoy sé que vivo en ti, y quisiera correr,
sin parar a tus brazos, no dejarte más,
pero ya ves...la vida hizo sus estragos,
me duele entender que es demasiado tarde,
que no hay camino que nos reencuentre;
y en esta soledad y en esta tristeza
sólo sigo nombrándote en silencio, despacio,
mañana quizá preguntarás otra vez por mí,
yo miraré el teléfono dudando si llamarte o no;
se nos fue el ayer demasiado rápido,
fuimos lo que fuimos, otra historia de amor...