
Cuánto me haces recordar otoño
teñido de tu melancolía violeta
a ese amor que busqué inútilmente
a esa vida que se me va en cuentagotas.
Mis ojos lloran lágrimas púrpuras
viendo caer tus hojas a mis pies
sabiendo que ni siquiera me quedarás tú,
que eres como mi alma, frío y taciturno.
Camino por tu río de hojas carmesí
sepultando más años y el pasado,
y sentiré crujir el corazón de recuerdos,
junto a los árboles secos y morados.
¿Otoño de mi alma, adónde irás
cuando llegue el invierno?
Déjame siquiera tu nostalgia
para dormirme entre quimeras
Quiere caer inevitable la noche
con una luna pintada de escarlata,
el color de la soledad y la tristeza
se confunden en un tiempo de hojarasca.
Esa soledad gris que socava
en los huesos hasta agrietar el alma;
soledad de mi otoño ocre y de arreboles
arraigada en mi piel tú nunca mueres.
De él solo me has dejado su verso,
su ausencia de horas doradas,
de un tiempo ya remoto y antigüo
distante es hoy ese amor como el otoño mío.
1 comentarios:
Me gusta mucho tu blog!
Buscando en este instante una imagen rosada para mi post te encuentro a ti..
Me gustaria seguirte.
Te invito a que leas mis blogs. Saludos desde Berlin.
Publicar un comentario en la entrada